¿Verano perfecto o verano real?

Llega el verano y el buen tiempo y con ello una regla no escrita: “disfruta, viaja, vive experiencias inolvidables, sé sumamente feliz”. En las redes sociales vemos viajes de ensueño, playas paradisíacas, cuerpos perfectos y una felicidad infinita, pero ¿qué pasa cuando la realidad no es así?¿cuando no tenemos vacaciones, viajes de ensueño, estamos agotados o simplemente no sentimos todo el rato esa “alegría” que deberíamos sentir?

Nos enseñan que el verano es la mejor época del año y, si a esto le sumamos la publicidad y las redes sociales, aparecen expectativas poco realistas y en muchas ocasiones inalcanzables. Cuando estas expectativas no se cumplen, aparece la frustración.

El verano puede ser una época de inestabilidad emocional y donde nos sintamos tristes, decepcionados o desanimados si hemos puesto muchas exigencias sobre él. Son muchas las expectativas que se asocian con el verano y que pueden generarnos verdadera presión:

  • Necesidad de estar feliz. Parece que sólo las emociones relacionadas con la alegría y el disfrute son válidas en verano.
  • Obligación de tener muchos planes y escapadas que conviertan el verano en una auténtica aventura.
  • Exigencia de imagen corporal. Socialmente se nos empuja a tener un cuerpo determinado, el que se considera perfecto y preparado para el verano.

Estas expectativas surgen de la comparación y de la idealización sobre los veranos de los demás. Compararse es algo inherente al ser humano, pero las redes sociales y los veranos idílicos que se muestran en ellas contribuyen a incrementar la insatisfacción con la experiencia individual.

El conocido FOMO, el miedo a estar perdiéndose algo emocionante, importante o mejor es un fenómeno se da durante todo el año, pero en verano se intensifica. Es una sensación de angustia y malestar que aparece cuando sentimos que alguien está viviendo una experiencia positiva y nos lo estamos perdiendo. Si constantemente vemos en redes sociales publicaciones de gente que muestra el verano como idílico, es posible que pensemos que nuestro verano no está a la altura y sintamos insatisfacción. Recuerda que las redes sociales no muestran la realidad al completo.

Es importante entender que el verano es diferente para cada persona y todas las situaciones son igual de válidas. Quizá tengas que seguir trabajando o estudiando. Puede ser que decidas quedarte en casa o que tengas que hacerlo por necesidad. Es posible que estés atravesando un episodio de salud delicada, un proceso emocional complicado o tienes que cuidar a alguien de tu entorno.

¿Qué puedes hacer para crear expectativas realistas sobre el verano?

    • Cuestiona lo que ves en redes sociales.
    • Redefine lo que significa el verano para ti y no para los demás.
    • Escucha lo que tú necesitas y quieres.
    • Recuerda que no necesitas un cuerpo determinado para hacer lo que te gusta.
    • No olvides que el varadero objetivo de las vacaciones es descansar y desconectar.

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