Las redes sociales se han integrado profundamente en nuestra vida cotidiana, ejerciendo una gran influencia en el desarrollo de niños, adolescentes y adultos. Han transformado la forma en que nos relacionamos, un cambio especialmente evidente entre las generaciones más jóvenes.
Vivimos en un mundo en constante evolución, donde las nuevas tecnologías avanzan a un ritmo vertiginoso. En este contexto de innovación permanente, adaptarse puede resultar difícil. Esta dificultad se refleja en el uso adecuado de las redes sociales, un desafío que afecta tanto a adolescentes como a adultos. A menudo, no somos plenamente conscientes de los riesgos que implican, de las conductas problemáticas que pueden surgir o de cómo afrontarlas de manera efectiva.
Algunas de las conductas que podemos encontrarnos que muestran un uso abusivo o inapropiado, en relación con las redes sociales, son:
- Uso constante de plataformas en cualquier momento o situación.
- Pérdida de control cuando no se pueden conectar.
- Preferencia por el contexto online al físico.
- Interferencia con actividades esenciales.
- Vista de contenido no apropiado y sin filtro: fake news, contenidos explícitos sexuales o violentos, acoso, etc.
- Aliviar estados de ánimo negativos.
- Aparición de consecuencias negativas para la salud física o psicológica.
Sin embargo, aunque muchas veces somos conscientes de lo que no tenemos que hacer, ¿Qué podemos hacer para realizar un uso correcto?
- No hacer lo que no se haría en la vida real.
- No proporcionar más datos personales que los estrictamente necesarios. Por ejemplo, no suministrar datos personales como dirección, teléfono, ubicación.
- Creación de contraseñas seguras. Una contraseña segura: Tiene al menos 12 caracteres de longitud, pero 14 o más es mejor. Una combinación de letras mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. Uso de doble factor de autenticación.
- No compartir contraseñas.
- No agregar contactos que no se conozcan.
- Ajustar los perfiles de privacidad, de tal modo que solo puedan ser visibles por los contactos que sean conocidos.
- Leer con detenimiento las condiciones de utilización de la página.
- Conocer qué derechos estamos concediendo a favor de la red social cuando nos registramos en la misma.
- Mostrar mucha cautela con las solicitudes de amistad.
- Denunciar en la red social los usos de la misma por parte de otras personas usuarias de la red que pudieran ser ofensivos o indicadores de comisión de un posible delito.
- No publicar fotos privadas o comprometidas, o cosas que puedan afectar a tu futuro como videos o comentarios.
- No poner fotos de otras personas usuarias sin su previo consentimiento.
- Evitar discursos de odio. No discriminar ni permitir la discriminación por sexualidad, origen étnico, cultural o religioso.
- Planificar los tiempos de uso y desactivar las notificaciones para evitar estar pendiente y conectado en todo momento.
- No usar las redes sociales como forma de escape de los problemas personales, para llenar un vacío emocional o regular emociones.
- Ser consciente de que las redes sociales solo muestran una parte, que suele ser lo bonito. No te compares.
- Evitar seguir a personas que promuevan estilos de vida no realistas e idealizados.
- Usar las RRSS con un propósito: comunicarte con amigos, aprender nuevas cosas, etc.
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